martes, 2 de julio de 2013

#21

Verano. Más tiempo libre, más darle vueltas a la cabeza.

Sin embargo, no es un día malo del todo. Sigue siendo tan monótono y aburrido como siempre, estudiando un poco o, en cualquier caso, perdiéndome en los repetitivos programas de la televisión o viendo series por internet que al fin y al cabo quedarán olvidadas al cabo de un tiempo. Al final siempre acabo poniéndome los cascos y perdiéndome en mi propio mundo.


Sinceramente, no estoy muy orgullosa de aislarme tanto, pero a la vez necesito estar sola. Todo el mundo se pregunta qué me pasa, si necesito ayuda. Sí, la necesito, pero no todo el rato. A veces no estoy enfadada o triste, ni siquiera aburrida; sólo necesito pasar un tiempo a solas conmigo misma. Es difícil incluso para mí entender el por qué de esto si necesito de alguien, pero es así como me siento.


Al igual que hace unos días reflexionaba sobre que acabamos siendo olvidados, que casi no somos más que un recuerdo, a veces bonito, a veces triste, me he dado cuenta de que por más que me esfuerce yo misma acabo haciendo lo mismo. Tantas veces he criticado eso, tantas veces he tenido en mi cabeza a personas que han ido desapareciendo de mi vida poco a poco, y al tiempo me he dado cuenta de que cuando tuve la oportunidad para estar con ellos tenía cosas más importantes que hacer.


Me refiero tanto a gente que no está a mi lado físicamente, a gente que lo ha estado o a quienes podría haber conocido y por miedo, orgullo o qué se yo no he conocido. Tal vez aún esté a tiempo de enmendar esto con algunas personas, pero otras sé que las he perdido para siempre o se están alejando tan poco a poco que ni me doy cuenta.


No sé qué hacer. Siempre acabo pensando y sacando alguna conclusión de lo que escribo, pero hoy no sé qué hacer. A veces me acerco y siento rechazo, pues ya no soy tan interesante como antes. Otras veces ni siquiera quieren que me acerque a ellos. Sé que no soy quién para decir esto, pero la verdad es que duele.


¿A qué viene todo esto? A que mis amigos, ya no son amigos. En mi vida han pasado cosas que les he contado a ellos, y me han rechazado tras confiar y contarlo. Aún no entiendo el por qué, pues sólo necesitaba un poco de ayuda, sólo que estuviesen a mi lado un poco más. Para ellos no significo más que estar en los buenos momentos, irnos a dar una vuelta o de vacaciones, y el resto del tiempo soy inexistente en sus vidas.


Me siento totalmente estúpida al llorar escribiendo esto pues ellos para mí importan incluso más de lo que desearía. No cuesta nada dar un abrazo, llamar para sacarme de la casa en la que me estoy volviendo loca o simplemente estar a mi lado. He pasado un curso en el que, mirase donde mirase ya fuese en casa o en el instituto me he hallado completamente sola y deseando que llegase el verano para poder estar con ellos, pero ahora resulta que el verano va a ser exactamente igual.


No quiero estar sola pero tampoco quiero caerme, porque he luchado mucho para llegar hasta aquí, para vencer mis miedos y sentirme valiente.


Necesito ayuda.


Ana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario