lunes, 15 de agosto de 2011

#2

No sé por qué me ha dado por escribir todo esto. Tengo a amigos sufriendo, a personas que quiero sufriendo... Y tienes esa sensación de que no puedes hacer nada por ellos, porque por más que lo intentes sólo eres una sonrisa en un abismo de oscuridad. Y nada de esto me hace gracia ni me gusta, pues los quiero demasiado para verles así... Pero aún así no puedo abandonarles.
Saben que deben seguir adelante con sus problemas, que nada de lo que les haya pasado ya o de lo que hayan sufrido importa, pues eso ya no puede arreglarse. Lo que importan son los de ahora, los que te hacen sufrir en este instante y que hay que ponerle todo tu empeño en remediarlos.
Todos hemos estado mal en nuestro momento; unos por unas cosas y otros por otras. Aun así no dejan de ser problemas paralelos y parecidos, por lo que todo el mundo sabe lo que se siente, pues nos ha pasado en algún momento de nuestra vida. Y ya puede ser por una enfermedad, una relación fallida, una amistad acabada, o simplemente sentirse rechazado o rechazada en algún sitio. Sin excepción todos hemos pasado por eso, unos más que otros, por lo que cuando digo algo sé de lo que estoy hablando exactamente.
Pero la gente no hace milagros, ni tiene una varita mágica con la que soluciona el problema en un abrir y cerrar de ojos. Cuesta mucho, y a veces duele, pero no por eso hay que abandonar, ni dejarse llevar poco a poco fingiendo estar bien. Hay que... superarlo.

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