sábado, 19 de noviembre de 2011

#10

Desgraciadamente, estoy harta. Estoy muy, muy harta. Harta de que haya tiempo para todo excepto para mí; de que le apetezca hacer de todo con todo el mundo excepto conmigo, y de que además tenga que ser yo la comprensiva, la que debe de mirar por ambos. Él me ha dado mucho, sí, pero cuando sabe que estás mal y se va de todas formas te duele, y te duele mucho. Cuando le suplicas que no se vaya, que se quede contigo hablando, en lugar de ver una película que puede ver en otro momento y que tú te quedes llorando frente al ordenador sin poder reprochárselo duele.
Que sí, que sé que hay más cosas aparte de mí. Pero es que si es él, yo dejo cualquier cosa que quiera o tenga que hacer por estar a su lado. Pero no puedo decírselo a él sin que haya problemas ni malestar. Y sí: "Serniotti es muy buena, muy comprensiva. Qué buena novia", pero luego no sabe qué hacer, o directamente sé que a veces pasa. Me hace feliz, pero en momentos como este no quiero hablar con nadie, ni hacer nada de nada. Él es lo único que tengo y últimamente, por estas tonterías, es como si lo perdiese poco a poco. Estoy mal, fatal... Quiero huir, y huir con él, pero a la vez estar sola un rato y relajarme. Quiero esperarle, pero a la vez dormirme y no despertar hasta mañana, dándome igual de todo. Le amo muchísimo, pero es que no me encuentro bien. Y nadie lo ve.

No hay comentarios:

Publicar un comentario